En el
cielo una estrella brillaba,
Cuando
la miraba de a poco se apagaba,
Era tan
hipnotizante que los ojos se me escapaban,
Consciente
de que su luz se desvanecía,
Prometí
que no la vería,
Pero en
medio de un disturbio,
De un
pensamiento insensato,
Levanté
la vista para relajarme.
Vaya
sorpresa me llevé,
La
estrella era más grande de lo que imaginé,
Parecía
que la tocaría con mis manos,
Entonces
estiré mis dedos casi en vano,
La
estrella desaparecía,
Se
hacía más pequeña, se alejaba,
Y el
mal pensamiento de mi cráneo,
Ya se
disipaba.

